Notas de la bodega. Noemía Malbec 2013.

Nace en una finca situada en el Valle de Rio Negro, en una zona desertica.
El microclima del valle está bajo la influencia de dos ríos que derivan de los Andes, el Neuquén y el Limay.
El valle del Río Negro es un ex glaciar, a 220 metros sobre el nivel del mar. En 1828, las colonias británicas, habiendo observado la gran cantidad de agua que fluye en el río, decidieron crear canales que irrigaban el valle formando así una especie de oasis en medio del desierto.
El clima fue seco, frío y con muy poca lluvia durante ese año.

Socios en este proyecto, la Condesa italiana productora de vinos Noemí Marone Cinzano y el enólogo Danés Hans Vinding Diers, encontraron el lugar perfecto.
Trabajan su proyecto de forma organica y biodinamica, creando hasta su propio compost y levadura natural.

Este 100% malbec se cosechó manualmente, fermentado en pequeños tanques de cemento con levaduras naturales.
Luego descansó 18 meses en barricas de roble francés nuevo, las mismas en las cual realizó su fermentación maloláctica.
El 18 de diciembre de diciembre, día de flores en el calendario biodinámico se embotello el vino.
 
Comenzando en un galpón trabajando por el día en una bodega y por la noche en este proyecto, crearon un vino que lograron sumar en una feria muy importante en el año 2003, luego de probarlo uno de los importadores más importantes de inglaterra quiso comprarle todas sus botellas, y así, entendieron la magnitud de lo que estaban creando.